sábado, 13 de septiembre de 2014

¿Por qué no Estalla una REVOLUCIÓN?


[...] para iniciar una auténtica Revolución que lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde están en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos.

¿Te has preguntado alguna vez porqué nadie reacciona ante la infame oleada de opresión y abusos de todo tipo que estamos sufriendo?

¿No te produce perplejidad el hecho de que tras tantas y tantas revelaciones sobre casos de corrupción, injusticias, robos y burlas a la ley y a la población en general, a la cual se le ha robado literalmente el presente y el futuro, no suceda absolutamente nada?

¿Te has preguntado por qué no estalla una Revolución masiva y por qué todo el mundo parece estar dormido o hipnotizado?

Estos últimos años se han hecho públicas informaciones de todo tipo que deberían haber dañado la estructura del Sistema hasta sus mismísimos cimientos, y sin embargo, la maquinaria sigue intacta, sin ni tan solo un arañazo superficial.


Y esto pone de manifiesto un hecho extremadamente preocupante que está sucediendo justo ante nuestras narices y al que nadie parece prestarle atención. El hecho de queSABER LA VERDAD YA NO IMPORTA. Parece increíble, pero los acontecimientos lo demuestran a diario. La información ya no tiene relevancia. Desvelar los más oscuros secretos y sacarlos a la luz ya no produce ningún efecto, ninguna respuesta por parte de la población. Por más terribles e impactantes que sean los secretos revelados.

Durante décadas hemos creído que los luchadores por la verdad, los informadores capaces de desvelar asuntos encubiertos o airear los trapos sucios, podían cambiar las cosas. Que podían alterar el devenir de la historia. De hecho, hemos crecido con el convencimiento de que conocer la verdad era crucial para crear un mundo mejor y más justo y que aquellos que luchaban por desvelarla eran el mayor enemigo de los poderosos y de los tiranos. Y quizás durante un tiempo ha sido así.

"El mundo no será destruido por los que hacen el
mal, sino por aquellos que miran sin hacer nada."
Pero actualmente, la “evolución” de la sociedad y sobretodo de la psicología de las masas nos ha llevado a un nuevo estado de cosas. Un estado mental de la población que no se habría atrevido a imaginar ni el más enajenado de los dictadores.El sueño húmedo de todo tirano sobre la faz de la tierra: no tener que ocultar ni justificar nada ante su pueblo. Poder mostrar públicamente toda su corrupción, maldad y prepotencia sin tener que preocuparse de que ello produzca ningún tipo de respuesta entre aquellos a los que oprime.

Ésta es la realidad del mundo en el que vivimos.

Y si crees que esto es una exageración, observa a tu alrededor.

El caso de España es palmario. Un país inmerso en un estado de putrefacción generalizado, devorado hasta los huesos por los gusanos de la corrupción en todos los ámbitos: el judicial, el empresarial, el sindical y sobretodo el político. Un estado de descomposición que ha rebosado todos los límites imaginables, hasta salpicar con su pestilencia a todos los partidos políticos de forma irreparable.


Y sin embargo, a pesar de hacerse públicos de forma continuada todos estos escándalos de corrupción política, los españoles siguen votando mayoritariamente a los mismos partidos, derivando, como mucho, algunos de sus votos a partidos subsidiarios que de ninguna manera representan una alternativa real.

Ahí está el alucinante caso de la Comunidad Valenciana, la región más representativa del saqueo desvergonzado perpetrado por el Partido Popular y donde, a pesar de todo, este partido de auténticos forajidos y bandoleros sigue ganando las elecciones con mayoría absoluta.

Una vergüenza inimaginable en cualquier nación mínimamente democrática.

Y desgraciadamente, el caso de Valencia es solo un ejemplo más del estado general del país: ahí tenemos el indignante caso de Andalucía dominada desde hace décadas por la otra gran mafia del estado, el PSOE, que junto con sus socios de los Sindicatos y el apoyo puntual de Izquierda Unida han robado a manos llenas durante años y años.

O el caso de Cataluña con Convergencia y Unió, un partido de elitistas ladrones de guante blanco, por poner otro ejemplo más.

Y es que podríamos seguir así por todas las comunidades autónomas o por el propio gobierno central, donde las dos grandes familias político-criminales del país, PP y PSOE, se han dedicado a saquear sin ningún tipo de recato.

Y a pesar de hacerse públicos todos estos casos de corrupción generalizada; a pesar de revelarse la implicación de las altas esferas financieras y empresariales, con la aquiescencia del poder judicial; a pesar de demostrarse por activa y por pasiva que la infección afecta al Sistema en su generalidad, en todos los ámbitos, imposibilitando la creación de un futuro sano para el país; a pesar de todo ello, la respuesta de la población ha sido… no hacer nada.

La máxima respuesta de la ciudadanía ha sido “ejercer el legítimo derecho de manifestación”, una actividad muy parecida a la que hace la hinchada cuando su equipo de fútbol gana una competición y sale en masa a la calle para celebrarlo.

Es decir, nadie ha hecho nada efectivo por cambiar las cosas, excepto picar cacerolas.

Y el caso de la corrupción política desvelada en España y la nula reacción de la poblaciónes solo un ejemplo de entre muchos tantos a lo largo y ancho del mundo.

Ahí está el caso del deporte de masas,azotado como está por la sospecha de la corrupción, de la manipulación y del dopaje y por la más que probable adulteración de todas las competiciones bajo el control comercial de las grandes marcas… y a pesar de ello, sus audiencias televisivas y su seguimiento no solo no se ve afectado, sino que sigue creciendo cada vez más y más y más…












Pero todos estos casos empequeñecen ante la gravedad de las revelaciones hechas por Edward Snowden y confirmadas por los propios gobiernos, que nos han dicho, a la cara, con luz y taquígrafos, que todas nuestras actividades son monitoreadas y vigiladas, que todas nuestras llamadas, nuestra actividad en redes sociales y nuestra navegación en Internet es controlada y que nos dirigimos inexorablemente hacia la pesadilla del Gran Hermano vaticinada por George Orwell en “1984”.

Y lo que es más alucinante del caso: una vez “filtradas” estas informaciones, nadie se ha preocupado de rebatirlas. ¡Ni mucho menos!

Todos los medios de comunicación, los poderes políticos y las grandes empresas de Internet implicadas en el escándalo han confirmado públicamente este estado de vigilancia como algo real e indiscutible. Como mucho han prometido, de forma poco convincente y con la boca pequeña que no van a seguir haciéndolo… ¡Incluso se han permitido el lujo de dar algunos detalles técnicos!

¿Y cuál ha sido la respuesta de la población mundial cuando se ha revelado esa verdad? ¿Cuál ha sido la reacción general al recibir estas informaciones? Ninguna. Todo el mundo sigue absorto con su smartphone, sigue revolcándose en el dulce fango de las redes sociales y sigue navegando las infestadas aguas de Internet sin mover ni una sola pestaña…



Así pues, ¿De qué sirve saber la verdad?

En el caso hipotético de que Edward Snowden o Julian Assange sean personajes reales y no creaciones mediáticas con una misión oculta, ¿De qué habrá servido su sacrificio? ¿Qué utilidad tiene acceder a la información y desvelar la verdad si no provoca ningún cambio, ninguna alteración, ni ninguna transformación?

¿De qué sirve saber de forma explícita y documentada que la energía nuclear solo nos puede traer desgracias, como nos demuestran los terribles accidentes de Chernobyl y Fukushima, si tales revelaciones no surten ni el más mínimo efecto?

¿De qué nos sirve saber que los bancos son entidades criminales dedicadas al saqueo masivo si seguimos utilizándolos?

¿De qué nos sirve saber que la comida está adulterada y contaminada por todo tipo de productos tóxicos, cancerígenos o transgénicos si seguimos comiéndola?

¿De qué nos sirve saber la verdad sobre cualquier asunto relevante si no reaccionamos, por más graves que sean sus implicaciones?

No nos engañemos más, por duro que sea aceptarlo. Afrontemos la realidad tal y como es. En la sociedad actual, saber la verdad ya no significa nada. Informar de los hechos que verdaderamente acontecen, no tiene ninguna utilidad real. Es más, la mayoría de la población ha llegado a tal nivel de degradación psicológica que, como demostraremos, la propia revelación de la verdad y el propio acceso a la información refuerzan aún más su incapacidad de respuesta y su atonía mental.
La gran pregunta es: ¿POR QUÉ? ¿Qué nos ha conducido a todos nosotros, como individuos, a este estado de apatía generalizado?

Y la respuesta, como siempre sucede cuando nos hacemos preguntas de este calado, resulta de lo más inquietante. Y está relacionada, directamente, con el condicionamiento psicológico al que está sometido el Individuo en la sociedad actual.

Pues los mecanismos que desactivan nuestra respuesta al acceder a la verdad, por más escandalosa que ésta resulte, son tan sencillos como efectivos. Y resultan de lo más cotidiano.

Simplemente todo se basa en un exceso de información. En un bombardeo de estímulos tan exagerado que provoca una cadena de acontecimientos lógicos que acaban desembocando en una flagrante falta de respuesta.

En pura apatía.

Y para luchar contra este fenómeno, resulta clave saber cómo se desarrolla el proceso…



¿CÓMO SE DESARROLLA EL PROCESO?
Para empezar, debemos entender que todo estímulo sensorial que recibimos está cargado de información.

Nuestro cuerpo está diseñado para percibir y procesar todo tipo de estímulos sensoriales, pero la clave del asunto radica en la percepción de información de carácter lingüístico, entediendo por “lingüistico”: todo sistema organizado con el fin de codificar y transmitir información de cualquier clase.

Por ejemplo, escuchar una frase o leerla implica una entrada de información en nuestro cerebro, de carácter lingüístico. Pero también lo implica ver el logo de una empresa, escuchar las notas musicales de una canción, ver una señal de tráfico o oír la sirena de una ambulancia, por poner algunos ejemplos…

Una persona en el mundo actual, está sometida a miles y miles de estímulos lingüísticos de este tipo a lo largo de un día normal, muchos de ellos percibidos de forma consciente, pero la inmensa mayoría percibidos de forma inconsciente, que deben ser procesados por nuestro cerebro.

El proceso de captación y procesamiento de esta información lo podríamos dividir básicamente en 3 fases:
  • Percepción
  • Valoración
  • Respuesta

Percepción

Sin lugar a dudas, formamos parte de la generación con mayor capacidad de procesamiento de información a nivel cerebral de la toda historia de la humanidad, con muchísima diferencia, sobretodo a nivel visual y auditivo. Es más, a medida que nacen y crecen nuevas generaciones, éstas adquieren una mayor velocidad de percepción de información.

Una muestra de ello la podemos encontrar en el propio cine.

Visualiza un antiguo western de John Wayne, en una secuencia cualquiera de acción, como por ejemplo, un tiroteo.

Y después visualiza una secuencia de un tiroteo o de una persecución de coches en una película actual.

Cualquier secuencia de acción de una película actual está trufada de sucesiones rapidísimas de planos de corta duración. En tan solo 3 o 4 segundos verás diferentes planos: la cara del protagonista conduciendo, la del acompañante gritando, la mano en el cambio de marcha, el pie pisando el pedal, el coche esquivando un peatón, el perseguidor que derrapa, el malo que agarra la pistola, como dispara por la ventanilla, etc…y cada plano habrá durado apenas décimas de segundo.

Las imágenes se suceden a toda velocidad como los disparos de una ametralladora. Y sin embargo eres capaz de verlas todas y procesar el mensaje que contienen.


Ahora ponte la película de John Wayne.

No encontrarás sucesiones de planos a ritmo de ametralladora, si no sucesiones de planos mucho más largos en duración y con mayor tamaño de campo visual.

Probablemente, un espectador de la época de John Wayne se habría mareado viendo una película actual, pues no estaría acostumbrado a procesar tanta información visual a tanta velocidad.
Esto es un ejemplo sencillo del bombardeo de información al que está sometido el cerebro de alguien en la actualidad, en comparación con el de una persona de hace tan solo 50 años.

Añádele a esto todas las fuentes de información que te rodean, como la televisión, la radio, la música, la omnipresente publicidad de todo tipo, las señales de tráfico, los diferentes y variados ropajes que viste cada una de las personas con las que te cruzas por la calle y que representan, cada uno de ellos una serie de códigos lingüísticos para tu cerebro, la información que ves en tu móvil, en la tablet, en internet y añádele, además, tus compromisos sociales, tus facturas, tus preocupaciones y los deseos que te han programado tener, etc, etc, etc…


Se trata de una auténtica inundación de información que debe procesar tu cerebro continuadamente. Y todo ello en un cerebro del mismo tamaño y capacidad que el de ese espectador de los westerns de John Wayne hace 50 años.

Por lo visto, parece que nuestro cerebro tiene capacidad suficiente para percibir tales volúmenes de información y comprender los mensajes asociados a esos estímulos.

Ahí no radica el problema. De hecho parece que nuestro cerebro disfruta con ello, pues nos hemos convertido en adictos al bombardeo de estímulos.

El problema aparece en la siguiente fase.


Valoración
Es cuando debemos valorar la información recibida, es decir, cuando llega la hora dejuzgar y analizar sus implicaciones, que nos topamos con nuestras limitaciones. Porque, literalmente, no disponemos de tiempo material para hacer una valoración en profundidad de esa información.

Antes de que nuestra mente, por sí misma y con criterios propios, pueda juzgar de forma más o menos profunda la información que recibimos, somos bombardeados por una nueva oleada de estímulos que nos distraen e inundan nuestra mente.

Es por esta razón que nunca llegamos a valorar en su justa medida, la información que recibimos, por importantes que sean sus posibles implicaciones.

Para comprenderlo mejor, vamos a utilizar una analogía, en forma de pequeña historia.

Imaginemos a una persona muy introvertida, que pasa la mayor parte de su tiempo encerrada en casa. Prácticamente no tiene amigos ni entabla relaciones sociales de ningún tipo. Ahora supongamos que esa persona baja al supermercado a comprar una botella de leche y cuando va a pagarla, se le cae al suelo y la rompe, causando gran estruendo y manchando su ropa a ojos de todos los clientes y de la cajera.

Cuando esa persona vuelva a su casa, aislada de toda relación y estímulo social, probablemente dará un gran valor a lo acontecido en el supermercado.

Se preguntará por qué le cayó la leche y qué movimiento en falso realizó para que eso sucediera; se preguntará si fue culpa suya o fue culpa de la botella que era demasiado resbaladiza; analizará en su cabeza la mirada de la cajera y los gestos y comentarios de todos y cada uno de los clientes; incluso observará las manchas en su ropa e intentará adivinar lo que pensaban sobre ella las demás personas al verla en esa situación.

Se sentirá ridícula y juzgará aquel acontecimiento meramente anecdótico como mucho más importante de lo que realmente es. Simplemente porque para ella, ese ridículo en el supermercado será el gran acontecimiento social del día o de la semana. Y quizás no lo olvide nunca más en su vida.

Ahora sustituyamos a la persona introvertida y sin relaciones por un modelo opuesto. Una persona extrovertida, que pasa el día entero rodeada de gran cantidad de personas y acontecimientos, interactuando frenéticamente con clientes y compañeros de trabajo, hablando por teléfono, concertando citas, comprando, vendiendo, haciendo reuniones, riendo, enfadándose y rematando el día tomando copas con los amigos.

Supongamos que esta persona va a comprar la leche y también se le cae causando gran estruendo y manchándose la ropa. La valoración que hará del hecho será meramente anecdótica, pues representará un evento más de entre los muchos acontecimientos de carácter social que experimenta a lo largo de la jornada. Y en pocas horas se habrá olvidado de lo sucedido.

Una persona en la sociedad actual se asemeja mucho al segundo modelo, sometida a gran cantidad de estímulos sensoriales, sociales y lingüísticos.

Para nosotros, toda información recibida es rápidamente digerida y olvidada, arrastrada por la corriente incesante de información que entra en nuestro cerebro como un torrente. Porque vivimos inmersos en la cultura del twit, un mundo donde toda reflexión sobre un evento dura 140 caracteres. Y esa es la profundidad máxima a la que llega nuestra limitada capacidad de análisis.

Es por esta razón, por nuestra impotencia a la hora de valorar y juzgar por nosotros mismos el volumen de información al que estamos sometidos, que la propia información que nos es transmitida lleva incorporada la opinión que debemos tener sobre ella, es decir, aquello que deberíamos pensar tras realizar una valoración profunda de los hechos. Es decir, el emisor de la información le ahorra amablemente al receptor el esfuerzo de tener que pensar.

Ese es el procedimiento que utilizan los grandes medios de comunicación y en un mundo con individuos auténticamente pensantes sería calificado de manipulación y lavado de cerebro.

La televisión es un claro ejemplo de ello.

Fijémonos en un noticiario cualquiera. Todas las noticias de todos las cadenas están narradas de forma tendenciosa, de manera que contengan en su redactado y presentación no solo la información que debe ser transmitida, sino la opinión que debe generar en el espectador.

O más claramente aún, el ejemplo de las omnipresentes tertulias políticas, donde los tertulianos son calificados como “generadores de opinión”. Es decir, su función es generar la opinión que deberías fabricar por ti mismo.

Así pues, el bombardeo continuo e incesante de información en nuestro cerebro nos impide juzgar adecuadamente el valor de los hechos, con criterio propio y según nuestros códigos internos.

Nos quita el tiempo que deberíamos tomarnos para sopesar las consecuencias de un acontecimiento y lo fragmenta en pedacitos de 140 caracteres y con ello,convierte en breve y superficial cualquier juicio que emitamos sobre una información recibida.

Resumiendo: nos hace pensar “en titulares” y por norma general, esos titulares ni tan solo los pensamos nosotros mismos, sino que nos son inoculados con la propia información.


Respuesta

Una vez reducido a la mínima expresión nuestro tiempo de valoración personal de los hechos, entramos en la fase decisiva del proceso, aquella en que nuestra posible respuesta queda anulada.

Aquí entran en juego las emociones y los sentimientos, el motor de toda respuesta y acción.

Y es que al fragmentar y reducir nuestro tiempo dedicado a juzgar una información cualquiera, también reducimos la carga emocional que asociamos a esa información.

Observemos nuestras propias reacciones:podemos indignarnos mucho al conocer una noticia cualquiera, ofrecida en un noticiario, como por ejemplo el desahucio forzoso de una familia sin recursos, pero al cabo de unos segundos de recibir esa información, somos bombardeados por otra información distinta que nos lleva a sentir otra emoción superficial diferente,olvidando así la emoción anterior.

Para decirlo de forma gráfica y clara: de la misma manera que nuestra capacidad de juicio y análisis queda reducida a un twit, nuestra respuesta emocional queda reducida a un emoticono.

Y aquí es donde reside la clave del asunto. Es en este punto donde queda desactivada nuestra posible respuesta.

Para comprenderlo mejor, volvamos a la analogía de las personas introvertida y extrovertida que rompían la botella de leche en el supermercado.

La persona introvertida encerrada en su hogar, que ha otorgado un valor más profundo a los hechos acontecidos en el supermercado seguirá dándole vueltas al asunto una y otra vez. Es decir, no olvidará fácilmente las emociones vinculadas al ridículo que sintió en ese momento y con mucha probabilidad, esa exposición continuada a sus propias emociones acabará desembocando en un sentimiento de incomodidad ante la posibilidad de volver al lugar de los hechos. Así pues, es muy posible que esa persona no vuelva durante un tiempo a comprar en ese supermercado, aunque eso implique que ha que ir bastante más lejos a comprar la leche. Hasta el punto de llegar a fabricar un sentimiento de repulsa hacia el propio establecimiento y las personas que la vieron hacer el ridículo. Es decir, la energía emocional que habrá volcado sobre ese hecho concreto, habrá terminado desembocando en una reacción efectiva ante el hecho en sí.

Sin embargo, la persona extrovertida volverá sin ningún problema al supermercado a comprar leche, pues en su mente, el suceso llevará asociada muy poca carga emocional. Como mucho, quizás se ruborice un poco al ver a la cajera o a algún cliente. Es decir, la persona extrovertida, no emprenderá acciones efectivas y tangibles derivadas del suceso de la botella de leche.

Más allá de las valoraciones que hagamos sobre estos personajes inventados, estos ejemplos nos sirven para demostrar que el bombardeo incesante de información al que estamos sometidos acaba desembocando en una fragmentación de nuestra energía emocional y por ello acabamos ofreciendo una respuesta superficial o nula.

Una respuesta que en momentos como el que vivimos, intuimos debería ser mucho más contundente y que sin embargo, no llegamos a generar porque carecemos de energía suficiente para hacerlo.

Y todos observamos desesperados a los demás y nos preguntamos “¿Por qué no reaccionan? ¿Por qué no reacciono yo?”

Y esa impotencia desemboca, al final, en una sensación de frustración y apatía generalizadas.

Ésta parece ser la razón básica por la que no se produce una Revolución cuando, por la lógica propia de los acontecimientos, debería producirse.

Se trata pues, de un fenómeno meramente psicológico. Éste es el mecanismo básico que aborta toda respuesta de la población ante los continuos abusos recibidos. La BASE sobre la que se sustentan todas las manipulaciones mentales a las que estamos sometidos actualmente. El mecanismo psicológico que mantiene a la población idiotizada, dócil y sumisa.

Lo podríamos resumir así:

El excesivo bombardeo de información nos impide tomarnos el tiempo necesario para otorgar el valor adecuado a cada información recibida y con ello, nos impide asociarle la suficiente carga emocional como para generar una reacción efectiva y real.


¿CONSPIRACIÓN O FENÓMENO SOCIAL?

Poco importa si todo esto forma parte de una gran conspiración para controlarnos o si hemos llegado a este punto por la propia evolución de la sociedad, porque las consecuencias son exactamente las mismas: los más poderosos harán lo posible por mantener estos mecanismos en funcionamiento; incluso fomentarán tanto como puedan su desarrollo, simplemente porque les beneficia. De hecho, la propia revelación de la verdad favorece estos mecanismos.

A los más poderosos ya no les importa mostrarse tal y cómo son ni desvelar sus secretos, por sucios y oscuros que éstos sean. Revelar estas verdades ocultas contribuye en gran medida a aumentar el volumen de información con el que somos bombardeados.

Cada secreto sacado a la luz crea nuevas oleadas de información, que puede ser manipulada e intoxicada con datos adicionales falsos, contribuyendo con ello a la confusión y al caos informativo y con ello a nuevas oleadas secundarias de información que nos aturdan aún mas y nos suman más profundamente en la apatía.

Si combinamos esta apatía, fruto de la poca energía emocional con la que intentamos responder, con las tremendas dificultades que el propio sistema nos pone a la hora de castigar a los responsables, se generan nuevas oleadas de frustración, cada vez más acusadas, que nos llevan, paso a paso, a la rendición definitiva y a la sumisión absoluta.

Así pues, no lo dudes: a las personas que ostentan el poder les interesa bombardearte con enormes volúmenes de información lo más superficial posible.

Porqué una vez instaurada en la sociedad esta forma de interactuar con la información recibida, todos nosotros nos convertimos en adictos a ese incesante intercambio de datos.


El bombardeo de estímulos representa una auténtica droga para nuestro cerebro, que cada vez necesita más velocidad en el intercambio de informaciones y exige menos tiempo para tener que procesarlas.

Nos sucede a todos: cada vez nos cuesta más dedicar tiempo a leer un artículo largo cargado de información estructurada y razonada.

Exigimos que sea más resumido, más rápido, que se lea en una sola línea y que se ingiera como una pastilla y no como un ágape decente.

Nuestro cerebro se ha convertido en un drogadicto de la información rápida, en un yonqui ávido de continuos chutes de datos que ingerir, a poder ser pensados y analizados por cualquier otro cerebro, para no tener que hacer el esfuerzo de fabricarnos una compleja y contradictoria opinión propia.

Porque odiamos la duda, pues nos obliga a pensar.Ya no queremos hacernos preguntas. Solo queremos respuestas rápidas y fáciles.

Somos y queremos ser antenas receptoras y replicadoras de información, como meros espejos que rebotan imágenes externas.

Pero los espejos son planos y no albergan más vida en ellos que la que reflejan proviniendo del exterior.

Hacia ahí se dirige el ser humano de forma acelerada.

¿Vamos a permitirlo?


CONCLUSIÓN

Quizás todo lo expuesto anteriormente no es lo que querías escuchar. Es poco estimulante y resulta algo complicado y farragoso, pero las realidades complejas no pueden reducirse a un ingenioso titular en forma de twit.

Para emprender una transformación profunda de nuestro mundo, para iniciar una auténtica Revolución que lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde están en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos. Ahí es donde se está dirimiendo la auténtica guerra por el futuro de la humanidad.

Nadie nos salvará desde un púlpito con brillantes proclamas y promesas de una sociedad más justa y equitativa. Nadie nos salvará sólo contándonos la supuesta verdad, ni desvelando los más oscuros secretos de los poderes en la sombra.

Como acabamos de ver, la información y la verdad ya no tienen importancia, porquenuestros mecanismos de respuesta están averiados. Debemos descender hasta ellos y repararlos; y para conseguirlo, debemos saber cómo funcionan. Para ello no será necesario hacer un complejo curso de psicología: observando con atención y razonando por nosotros mismos podemos conseguirlo.

Porque no se trata de algo esotérico ni fundamentado en creencias extrañas de carácter Místico, Religioso o New Age. Es pura lógica: No hay revolución posible sin una transformación profunda de nuestra psique a nivel individual. Porque nuestra mente está programada por el Sistema.

Y por lo tanto, para cambiar ese Sistema que nos aprisiona, antes debemos desinstalarlo de nuestra mente.

¿Tú lo vas a hacer?

GAZZETTA DEL APOCALIPSIS

jueves, 11 de septiembre de 2014

Realidad

Hace tiempo escuche hablar a una persona muy apreciada de la problemática de las empresas al buscar personal, y como puntos salientes marcaba que términos como ¿Cuánto voy a ganar?, ¿mis horas de trabajo cuantas van a ser?, ¿qué tipo de beneficios voy a tener en trabajar en la empresa? Y que todas estas cuestiones se daban precisamente en la primera entrevista algo muy descabellado según él y también confirmado por una encargada de recursos humanos abalaban lo dicho. Hace tiempo recuerdo esos comentarios ¿pero acaso eso está mal informarse de estas cuestiones? Lo cierto es que no, como tampoco está equivocado el. Estos años de decadencia y todo desde el 2001 marcan que cada postura es la correcta, la manera de plantearlo, ya que en definitiva no todos conocen la realidad del trabajo poco calificado en la Argentina, ya no es como en la época de nuestros padres y mucho menos la de nuestros abuelos, donde los trabajos duraban como toda una vida, hoy los trabajos duran 6 meses en el mejor de los casos, e incluso el gobierno amparo esta desgracia, al dar jubilaciones sin aportes, lo lamentable es que hoy la tercerización y precarización del trabajo llevan a las formas que marque al principio.
Hoy día se dice que no trabaja el que no quiere, y es en cierta forma correcto, se trabaja sin aportes, con una justicia que no da soluciones en tiempo razonables, y los abusos son cada vez peores.
No estudia el que no quiere, y en cierta forma es cierto, solo se estudia si las condiciones están dadas, conocí muchos compañeros en el 2001 que volvían a la provincia por los mismos males antes mencionados.
Los problemas sociales son los que nunca se manejaron para ser arreglados, y cada cual de acuerdo a su realidad maneja los comentarios dados.
Pero también están los problemas de la salud y la seguridad, ¿y a quien tildamos de culpables?, nos quejamos si nos aumentan la boleta de gas o aumentan los cigarrillos, pero no decimos nada respecto de la salud, aquí en Argentina solo hay salud, si se la puede pagar. Y en relación a la seguridad, aquí se pone tan interesante como culpar a Perón por haber traído población rural, al negro vago o le echamos la culpa a un pueblo pacífico que no toma las armas en defensa de lo suyo.
Señores las cosas como son, por hipocresía, ignorancia, por falta de impuesto a la estupidez estamos como estamos, no tenemos trabajo digno, no tenemos salud, no tenemos seguridad, y se vive cada vez peor por  culpa nuestra, llegaran las elecciones, y me cansare de escuchar a mucha gente que tuvo la oportunidad de estudiar decir a 24hs de las elecciones “todavía no estoy decidido”; espero no tener las desgracia de volver a escuchar “voy a votar a fulano, no vio como levanto a Boca”.
Para aquellos que quieren armarse, piensen que se siente cargar con una muerte por unos pesos. Para los que quieren salud, hagan y reclamen. Para los empresarios piensen que el que puede robarles es el hijo de un trabajador en negro que contrato.
Nada es más definitivo  que lo provisorio, y así estamos, apenas tengo 40 años y recuerdo cuando en familia de clase media se compraba el diario, el padre trabaja lo que necesitaba, y acompañaba a sus hijos en la crianza, podemos pretender mas salud, mas seguridad , mas educación, que mas padres estén junto a sus hijos, no lo veo posible, si veo posible escuchar a la gente para responsabilizar a la gente.
No levantemos banderas que no son nuestras, no miremos fuera cuando los problemas son nuestros, no responsabilicemos a otros, no argumentemos que en Suiza se vive bien si nosotros vivimos en Argentina.  

LA ÚNICA MANERA DE ARREGLAR ESTE EMBROLLO, ES VIENDO QUE CLASE DE RESPONSABILIDAD TENEMOS NOSOTROS, Y CAMBIARLO.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

LA VERDAD DETRÁS DE LAS CAMPAÑAS CARITATIVAS VIRALES

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La historia reciente de las campañas caritativas impulsadas a través de las redes sociales, nos muestran que a menudo son utilizadas para estafar a la gente bien intencionada.
El último ejemplo lo encontramos en la ya célebre campaña del “desafío del cubo de hielo” (ice bucket challenge).
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Aunque la campaña viral ya ha conseguido recaudar más de 94 millones de dólares en donaciones, la cantidad real que se destinará a la ALS Association y a sus investigaciones contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), resulta ser mucho menor (al menos en EEUU).
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Según el propio desglose financiero de la Asociación ELA 2014, sólo el 27% de los fondos se destinarán a la investigación de una cura para la enfermedad. A pesar de su carácter no lucrativo, 11 ejecutivos de la organización recibirán suculentos salarios, de entre 110000 y 390000 dolares anuales.
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Como Sayer Ji de GreenMedInfo señala en su desglose del fenómeno del cubo de hielo, incluso las porciones más pequeñas que se invierten en investigación para curar la ELA van a parar básicamente a los bolsillos de la industria farmacéutica en general.
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Por lo visto, esto es algo habitual.
Otro ejemplo de ello lo encontramos en las cuentas de la Fundación Susan G. Komen, conocida por su campaña del lazo rosa contra el cáncer de mama en EEUU.
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Según Charity Navigator, los ingresos de dicha Fundación en 2010 alcanzaron los 312 millones de dólares.
De esa cantidad, sólo el 20% se destinó a investigación, mientras su ex directora, Hala G. Moddelmog, ganaba un sueldo de 550.000 dólares al año.
“Komen recibe más de 55 millones de dólares en ingresos anuales por patrocinios corporativos procedentes de empresas “tan saludables” como Coca Cola o Kentacky Fried Chicken” señala Emily Michelle, en AlterNet. “Es decir, compre un cubo de comida basura y finja que con ello ayuda a salvar vidas, mientras en realidad, perjudica la suya propia”
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Tras el devastador terremoto de 2010 en Haití, se inició la telemaratón “Hope for Haiti”, aunque atrajo a innumerables celebridades con el objetivo de crear conciencia y recaudar fondos para los más afectados en ese país. Poco después, se supo que gran parte del dinero se daría a varias fundaciones, entre las cuales, una dirigida por los ex-presidentes Bush y Clinton. Las donaciones también se canalizaron a operaciones de las Naciones Unidas, así como a fundaciones con costos administrativos absurdamente altos.
Otro ejemplo famoso, al menos en EEUU, fue la campaña Kony 2012, organizada por la Invisible Children Organization y que presuntamente debía reunir fondos para los niños afectados por Joseph Kony, un malvado señor de la guerra de Uganda.
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Bien, pues según los estudios del ex profesor de ciencias políticas de Yale, Chris Blattman, Invisible Children Organization, antes de esa campaña, sólo había destinado 2,8 millones de dólares de los 8,8 millones que había recaudado a la ayuda directa a los niños ugandeses, según informes de gasto de los años 2010 y 2011.
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Más allá del aspecto financiero, la investigación adicional reveló que la campaña, en realidad era parte de un innegable intento por conseguir apoyo de la opinión pública para una intervención militar en África.
Y es que en algunos casos, tras algunas campañas humanitarias se ocultan intereses políticos y económicos de primer orden.
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A principios de este año, en EEUU, un video viral publicado en internet titulado “Soy un Ucraniano”, intentaba concienciar al público estadounidense para que dieran apoyo a la política estadounidense en la región.
Presuntamente, el video había sido realizado por ciudadanos anónimos ucranianos a pie de calle, pero en realidad el clip había sido producido por el mismo equipo que en su momento realizó el documental “A Whisper to a Roar”, un documental sobre la “lucha por la democracia” en todo el mundo y que había sido financiado por el príncipe Moulay Hicham de Marruecos (primo del Rey Mohammed VI de Marruecos). Quien había inspirado ese documental no era otro que Larry Diamond, miembro del Council on Foreign Relations, el think tank norteamericano más influyente en temas de política internacional y con profundas conexiones con el Departamento de Estado de EEUU.
Príncipe Moulam Hicham de Marruecos
Príncipe Moulam Hicham de Marruecos
Las campañas caritativas son esenciales y todo el mundo, en la medida de lo posible, debe colaborar con las buenas causas.
Pero para que esas buenas causas alcancen buenos fines, es esencial conocer toda la información al respecto: no basta con apuntarse al gesto y quedar bien, uno debe informarse para saber perfectamente qué va a representar ese gesto…
Nota: Sabemos que ponemos muchos artículos con chancullos de los EEUU…pero es que ahí hay periodistas independientes que investigan y ofrecen datos reveladores…¿Dónde están los periodistas de aquí?

Sherlock Holmes del hermetismo ( exoterismo y esoterismo)

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¿Quién de ustedes no ha jugado a detectives en su infancia? Ahora, ya como gente adulta y como buscadores de la verdad o como místicos, tenemos la obligación de serlo. No un detective cualquiera sino uno especializado en hermetismo, en misticismo. Experto en saber separar lo esotérico de lo exotérico. Tenemos que ser el mejor en dicho campo porque de la buena o mala investigación, de sus resultados, depende en gran medida nuestro avance espiritual.
Toda Orden Iniciática posee dos aspectos en sus enseñanzas. Lo esotérico y lo exotérico. Lo interno y lo externo. Lo secreto y lo público. Ninguna Orden realmente iniciática es la excepción.
La masonería, por ejemplo, oculta a los ojos profanos sus secretos por medio de símbolos. Es preciso que el masón indague, investigue, el significado oculto de los mismos. El masón debe realizar actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático con el fin de aumentar su saber. Ha de ser un Sherlock Holmes [1] del hermetismo.
El término símbolo (del Lat. Simbolum) es una representación sensorial perceptible de una realidad. Así la escuadra y el compás son el símbolo conocido de la masonería. Todo el mundo sabe eso (o casi todo el mundo). Pero ese símbolo es mucho más, es como una nuez que debe ser abierta para poder comer su fruto. En palabras de Meister Eckhart [2]:
“Si quieres el hueso, debes romper la corteza”
Cuando nos enfrentamos a un símbolo y, en nuestro ejemplo, la masonería es simbólica, hemos de tener muy claro que posee dos aspectos complementarios entre si:
  • Lo esotérico, interno, invisible, esencial
  • Lo exotérico, externo, visible, superficial
El masón debe entrenarse para pasar de lo externo a lo interno, de lo visible a lo invisible, de lo superficial a lo esencial, de lo exotérico a lo esotérico. Debe aprender a ver “más allá de lo evidente”.
Phileas del Montesexto [3] escribe:
“Lo esotérico le da validez y sentido a lo exterior y visible. Una ceremonia religiosa donde el oficiante y los feligreses desconocen el valor interno de la misma podrá ser muy bonita estéticamente e incluso emocionalmente; pero  en el fondo será una parodia intranscendente, un espectáculo hueco para hombres dormidos” [Proyecto OPI, monografía 1 – pág 3]
Esto mismo puede ser aplicado a los rituales masónicos. ¿Cuántos masones conocen el esoterismo presente en los rituales de iniciación, exaltación, apertura, cierre…? ¿Cuantos masones se han preocupado de “ver más allá de lo evidente”?. Por supuesto también es aplicable a cualquier otro tipo de ritual ( rosacruz, católico, musulmán….)
 Se me dirá que los rituales cambian. Incluso en el mismo Rito. Es cierto. Lo exotérico cambia porque se adapta en el tiempo y en el espacio. El símbolo, incluso, puede cambiar dando lugar a diferentes ritos; pero lo esotérico, lo primordial, el verdadero significado es eterno e inmutable, jamás puede cambiar.
El exoterismo puede llegar a ser dogmático e incluso fanático como ha sucedido en diferentes religiones. Se confunde el símbolo con la Verdad y se persigue al que no comparte la misma simbología. El esoterismo nos permite ver más allá y, en el caso mencionado, determinar que solo existe un Dios al se le denomina por muchos nombres.
 “Un dogma religioso cesa, sin embargo, de ser limitado… desde el momento que es comprendido según su Verdad interna, que es de orden universal” [Schuon, Fritjof [4] “De la unidad transcendente a las religiones”]
 Vemos así que el esoterismo bien aplicado destruye el dogmatismo y el fanatismo, nos une con la Verdad, nos re-liga con lo Superior; es la verdadera Re-ligión, es decir, nos permite volver a ser Uno con el Superior.
Pero no es un camino fácil, aunque tampoco es elitista. Exige compromiso, dedicación, constancia, trabajo interior, “conocerse a uno mismo” y no hay peor enemigo que nosotros mismos.
 No se trata de aprender y realizar un ritual “místico” de memoria sino de interiorizar su esoterismo y actuar en nuestra vida en consecuencia con dichos principios interiorizados. ¿De qué sirve proclamar a los cuatros vientos, por ejemplo,  los principios masónicos de Libertad, Igualdad y Fraternidad si no los hemos interiorizado y los aplicamos en nuestra vida diaria?
 El Esoterismo no es elitista pero tampoco es para todos los hombres. No todo ser humano quiere “ver más allá”. Algunos son felices en su mundo de imágenes como en el conocido mito de la Caverna de Platón. Aquí radica la utilidad del exoterismo… y su gran peligro. Si quien difunde la parte exotérica de algo no conoce la parte esotérica o no la quiere conocer o aplicar tenemos un gran problema. Un exoterismo mal explicado es el germen perfecto para el desarrollo de los fanatismos. Los grandes misticos nos lo recuerdan con sencillez:
  • “Busca y encontrarás”
  • “Pide y se te dará”
  • “Llama y se te abrirá”
 De nada sirve abrir la puerta a quien no llama a la misma. Sería como echar perlas a los cerdos porque sería pisoteadas al no conocer su valor. El que no Busca ni Pide no se encuentra preparado, no está abierto a “ver más allá”. El es feliz en su mundo, en su matrix. No ha llegado su momento. Dejadlo marchar. Recordad que la Ordenes Iniciáticas no hace a los hombres buenos, busca a los buenos para hacerlos mejores”
 “Cuando los oídos del estudiante están listos para oir, entonces vienen los labios a llenarlos de sabiduría”
[Tres iniciados – “El Kybalion [5]”]
 Tú que has leído hasta este punto estás listo. No habrías llegado a este punto de no estarlo. De ti depende seguir el camino… y no es fácil.
NOTAS:

[1] Sherlock Holmes es un personaje ficticio creado en 1887 por Sir Arthur Conan Doyle (masón), es un detective inglés de finales del siglo XIX, que destaca por su inteligencia, su hábil uso de la observación y el razonamiento deductivo para resolver casos difíciles. Es protagonista de una serie de cuatro novelas y cincuenta y seis relatos de ficción. Sherlock Holmes es el arquetipo de investigador cerebral por excelencia e influyó en gran medida en la ficción detectivesca posterior a su aparición.

[2] Eckhart de Hochheim (Turingia, c. 1260 – c. 1328), más conocido como Maestro Eckhart (en alemán: Meister Eckhart) fue un dominico alemán, conocido por su obra como teólogo y filósofo y por sus escritos que dieron forma a una especie de misticismo especulativo, que más tarde sería conocido como mística renana. Es llamado Meister en reconocimiento a los títulos académicos obtenidos durante su estancia en la Universidad de París. Fue maestro de teología en París en diversos períodos y ocupó varios cargos de gobierno en su Orden, mostrándose especialmente eficiente en su asistencia espiritual a la rama femenina dominica.

[3] Phileas del Montesexto (Montevideo, 1970) es el coordinador internacional de la Asociación Internacional de Filosofía Iniciática, promotora del Programa de Estudios “Opus Philosophicae Initiationis”, creado en la ciudad de Lima en el año 2009, a fin de proporcionar una síntesis de las enseñanzas del Conocimiento Primordial. Investigador de las tradiciones espirituales de Oriente y Occidente. Luego de su peregrinación de 33 días desde Roncesvalles a Fisterra (Camino de Santiago, 2002), se dedicó a trabajar en la difusión de la Sabiduría Antigua a través de Internet, promocionando diversas iniciativas culturales y bibliográficas vinculadas con la Tradición Primordial. Web oficial: http://www.phileasdelmontesexto.com

[4] Frithjof Schuon, (también conocido como Sheikh Issa Nureddin Ahmad al-Shadhili al-Darqawi al-Alawi al-Maryami). (18 de junio de 1907 – 5 de mayo de 1998). Metafísico, pintor y poeta. Portavoz del Tradicionalismo y filósofo de la corriente metafísica de Shankara y Platón. Fue también colaborador regular de publicaciones sobre religiones comparadas en Europa y América. Sus escritos han aparecido en muchas publicaciones sobre filosofía y erudición. (http://es.wikipedia.org/wiki/Frithjof_Schuon )

[5] El Kybalión es un documento del siglo XIX que resume las enseñanzas de la filosofía hermética, también conocidos como los siete principios del hermetismo. Su autoría se atribuye a un grupo anónimo de personas autodenominados Los Tres Iniciados, aunque las bases del hermetismo se atribuyen a un alquimista místico y deidad de algunas logias ocultistas llamado Hermes Trismegisto, cuya existencia se estima en Egipto antes de la época de los faraones, y según la leyenda fue guía de Abraham.

domingo, 31 de agosto de 2014

Las pirámides Chinas

A finales de la II Guerra Mundial el piloto de la US Air Force James Gaussman realizaba una misión de abastecimiento de víveres y provisiones a fuerzas del ejército chino. Pero el motor de su aparato empezó a tener problemas mecánicos que aconsejaron regresar a su base en Assam (Norte de la India). Para mayor seguridad y tras corregir el rumbo, el avión de James Gaussman hizo el viaje de regreso a baja altitud. Después de sobrepasar la ciudad de Xi'an y con rumbo Sur-Oeste, apareció ante su vista una gigantesca pirámide. Gaussman no salía de su asombro, y tras hacer varias pasadas sobre la pirámide tomó varias fotografias que, junto a un detallado informe, entregó a sus superiores nada más llegar a la base aérea de Assam. Este incidente quedó olvidado en los archivos de las fuerzas aéreas americanas. Cuarenta años después volvieron a salir a la luz pública gracias al escritor australiano Brian Crowley, que publicó una de las fotografías de Gaussman en uno de sus libros.
Pero no era el primer incidente de esta clase que se producía por parte de pilotos sobre el espacio aéreo de China, ni tampoco el último. En marzo de 1.947, finalizada la contienda mundial, el diario New York Times hacía referencia a un avistamiento efectuado por el Coronel Maurice Sheehan desde su avión, en el cual y siempre según las declaraciones del militar, llegó a sobrevolar una gigantesca pirámide que alcanzaría los 300 metros de altitud, siendo cada uno de sus lados de 450 metros.
A comienzos del siglo XX, diferentes exploradores y comerciantes como los alemanes Frederick Schroeder y Oscar Mamandieron testimonio de la presencia de no una, sino numerosas pirámides alrededor de la ciudad de Xi'an, haciendo especial hincapié en una de ellas, una construcción colosal que al igual que el testimonio del piloto norteamericano Maurice Sheehan, alcanzaba los 300 metros de altitud y algo más de 400 metros de lado. Según información recogida de algunos de sus acompañantes nativos, esta construcción tenía más de 5.000 años. Poco despuésSegalen, otro explorador alemán, alcanzó en 1.913 la que al parecer fue la Pirámide delEmperador Shi Huang-ti, el mítico Emperador Amarillo. En su diario anotó que la pirámide alcanzaba los 48 metros de altura y cada uno de sus lados tenía 350 metros. Del mismo modo constató la presencia de otras muchas pirámides más, algunas de enorme tamaño y de una antigüedad imposible de calcular.
En 1.994 el investigador alemán Hartwig Hausdorflogró fotografiar y filmar varias de estas construcciones en las proximidades de Xi'an, en una auténtica operación de audacia, pues todo el área que recorrió H. Hausdorf estaba restringida no sólo a extranjeros como él, sino incluso a los propios habitantes de los alrededores. Gracias a su valentia y coraje hoy podemos disponer del documento gráfico más importante de todos los tiempos sobre la existencia de construcciones piramidales en China.
A pesar de toda negativa del gobierno chino a que se investigue la presencia de estas pirámides, existe suficiente documentación histórica que conduce a la posibilidad de que algunas de estas construcciones fuesen realizadas durante el siglo III a.C. y más concretamente durante el periódo de reinado de Shi Huang-Ti de la Dinastía Qin (259-210 a.C.). De este personaje de leyenda, apodado el Emperador Amarillo, se ha escrito todo tipo de historias y fantasías. Pero lo que sí es cierto es que durante su gobierno, iniciado a la temprana edad de 13 años, fueron realizadas las mayores y más importantes construcciones de la historia de China. A él le debemos la edificación de la Gran Muralla China o el Ejército de Terracota desenterrado en su mausoleo, compuesto por 8.000 estatuas humanas, cada una con sus rasgos propios y docenas de caballos y carros descubiertos en 1.974. Pero tal vez una de sus más espectaculares obras fue la que describe el historiador chino Sseuma Ts'ien (135-85 a.C.). En ella empleó a 700.000 trabajadores en la construcción bajo una gran pirámide en el Monte Lishan de su tumba, cerca del mausoleo donde fue descubierto el Ejercito de Terracota. Bajo la pirámide, cientos de metros de galerías y pasillos repletos de los más increíbles tesoros rodeaban la cámara funeraria del emperador. Ordenó posteriormente recubrir toda la construcción de tierra y colocar plantas sobre ella para poder camuflarla como una elevación natural del terreno. Según Sseuma Ts'ien la pirámide alcanzaba los 48 metros (los mismos que Segalen dejó anotados en su diario en 1.913). Una vez finalizada la construcción todos los artesanos y trabajadores que participaron en la edificación de esta grandiosa obra, fueron asesinados a pie de obra para que se borrase la memoria de la última morada del Emperador Amarillo.
Hoy en día, de los más de 56 kilómetros cuadrados de los que se supone que contaba todo el complejo funerario del emperador, sólo una pequeña parte ha sido descubierta. Corresponde a las tres cámaras donde fue encontrado el Ejército de Terracota que el emperador mandó enterrar junto con el resto de edificaciones anexas. Un descubrimiento realizado por casualidad cuando un grupo de agricultores efectuaba un pozo para extraer agua durante un periódo de sequía.
El inicio de la historia imperial china data del año 2197 a.c , con la dinastia "hia". Se sabe que antes de eso china estaba regido por una especie de sistema feudal, (epoca de la cual tampoco se tiene mucha informacion), pero desde ese punto en el tiempo hacia atrás no se sabe practicamente nada...la única fuente de información que hay al respecto son las leyendas del folklore chino, que nos hablan de soberanos maravillosos y poderosos reinos mucho antes de los emperadores, situados en fechas que la ciencia oficial tacha de fantasiosas...
A principios de los 80 una expedicion inglesa se adentro furtivamente a la zona de Xiang restringida por el gobierno con el fin de realizar análisis a las pirámides...se tomaron muestras del suelo y se descubrio una entrada tapada por una enorme losa cubierta de tierra y pasto...pero el hallazgo más soprendente lo hallaron en una excavación realizada en uno de los costados de la pirámide; de la fosa extrajeron una daga cubierta de herrumbre. Días mas tarde en el Museo de Londres la daga fue cuidadosamente analizada...los analisis arrojaron una fecha de ¡8.000 años de antiguedad sobre el objeto!
En 1990 una expedición buscaba fósiles de dinosaurios en una zona cercana a una pirámide. De pronto dieron con un antiguo cofre deteriorado por los siglos...en el interior hallaron una vieja tela, esta envolvía un objeto de metal...era una especie de cetro finamente labrado, y aunque parecia muy antiguo la herrumbre que lo cubria era muy poca, la analizarlo junto con la tela y el cofre y todos dieron una antiguedad entre 10.000 y 8.000 años de antiguedad. Además no se pudo identificar el metal del que estaba forjado el cetro...habian dado con un material desconocido por la ciencia moderna...

Durante muchos años las pirámides chinas se mantuvieron como un secreto para la investigación internacional debido al fuerte control del gobierno chino sobre su territorio. Pese las restricciones, las pirámides chinas fueron captadas nuevamente por el objetivo de una cámara, cuando en 1994 el investigador alemán Hartwig Hausdorf se atrevió a fotografiar y filmar las construcciones, a pesar de que el gobierno chino no permitía la libre circulación por la zona a los ciudadanos chinos y menos aún a los extranjeros.

A principios del año 2000, el gobierno chino reconoció la existencia de unas 400 pirámides en la región de Shanxi, al norte de Xi´an, y otras pirámides más tardías pertenecientes a la Dinastía Xia (1032-1227). Se encuentran bastante deterioradas por falta de mantenimiento “El conjunto completo de enterramientos de nobles corre riesgo de desaparecer” informó el subdirector de la oficina de administración de las tumbas,Dai Wenzhen. Según el funcionario, la mayoría de las tumbas de la dinastía Xia, ubicadas en la región de Ningxia, presentan problemas similares.



Mientras que la arcilla de las 207 tumbas y 9 mausoleos de la región de Ningxia se esfuerzan por persistir en el tiempo, las pirámides ubicadas en Shanxi se muestran más estables, imponentes y desconocidas.

Se estima que la gran mayoría de las 400 edificaciones de Shanxi se construyeron durante la dinastía del emperador Qin Shi Huang (260-210 a.C.) con el propósito de albergar cerca de su tumba los restos de los miembros de la corte imperial china para que le acompañaran en su descanso eterno.

Qin Shi Huang (es decir, Primer Emperador de la dinastía Qin) fue el rey del estado chino de Qin hasta el 221 a. C. y después el primer emperador de una China unificada del 221 a. C. al 210 a. C
Llevó a cabo importantes proyectos de construcción como una versión primitiva de la Gran Muralla China o una extensa red de carreteras y canales que conectaban las provincias para acelerar el comercio y para facilitar los desplazamientos militares. A pesar de toda la tiranía y crueldad de su mandato, Qin Shi Huang es todavía considerado como una especie de colosal fundador, como un Superhombre porque su principal obra, China, perdura después de 2000 años.

El emperador estaba completamente obsesionado con alcanzar la inmortalidad, se hacía preparar bebedizos y pócimas que consumía con la esperanza de alargar su vida.
Y esa misma búsqueda lo condujo a la muerte. Murió mientras se encontraba haciendo un viaje por la China oriental, en busca de las legendarias islas de los inmortales y el secreto de la vida eterna. Según se cuenta murió a causa de un brebaje que contenía demasiado mercurio. Fue enterrado en su mausoleo, cerca de los famosos Guerreros de terracota, pero su cámara funeraria todavía no ha podido ser abierta. El trabajo de excavación y consolidación de los hallazgos es muy lento y se estima que se podría tardar más de 5 años en iniciar las obras de exploración y excavación de su tumba.

El emperador dedicó unos 38 años a construir el mausoleo, que cubre cerca de 60 kilómetros cuadrados y contó con la participación de más de 700.000 obreros. Fue edificado según el plan urbanístico de la ciudad de Xianyang, antigua capital de la dinastía Qin, dividida también en dos partes: interior y exterior con una forma de pirámide truncada con una base de 350 metros y una altura de 76 metros.

Los textos antiguos cuentan que la gigantesca bóveda de la cámara estaba tapizada de cobre con incrustaciones de joyas, de modo que la luz de las lámparas las hacía titilar simulando las estrellas. Por toda la base de la gran pirámide circulaba, una réplica artificial de los ríos de China, hechos de mercurio. Parece ser que expediciones científicas han confirmado que la tierra que cubre la superficie de la pirámide tiene concentraciones considerables de este metal líquido.

El emperador intentó dificultar el acceso a su última morada. Mandó cubrir la pirámide con tierra y vegetación, bloqueando cualquier acceso a la cámara principal.

Como todavía no se ha podido investigar rigurosamente, las pirámides chinas se han convertido en un misterio para la ciencia moderna. 


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